Después
de algunos almuerzos y meriendas desparramadas por Buenos
Aires, Mario Kiektik, Daniel
Collico y Alejandro Piscitelli
decidieron iniciar unas alegres discusiones sobre el
asunto de la complejidad.
Durante el 2006 convocaron a amigos, profesionales y
contactos alejados y les propusieron trabajar sobre
temas de interés común entorno a la complejidad,
por supuesto que desde distintas perspectivas y recorridos.
Ver
discusiones
Increíblemente
en una época donde se dice mucho pero se hace
muy poco, se organizaron reuniones periódicas
sobre lo complejo y lo emergente. Según cuenta
Mario en su Blog, "durante 10 encuentros sostuvimos
algunas preguntas: ¿Como pensar lo complejo sin
simplificarlo? ¿Como diseñar lo emergente?
¿Como encauzar lo espontáneo? ¿Como
el eludir lo complejo volvía más complicado
el ejercicio de nuestras profesiones?".
Luego
de lo trabajado en los encuentros, se propuso concluir
con ellos para poder iniciar otro recorrido, como quien
se baja de la bicicleta y decide caminar un rato a pie.
"Es que habíamos pensado en tertulias
y nos deslizamos a un grupo de estudio. Habíamos
pensado en diseños y nos estábamos por
tumbar al palabrerío", puntualizó
Mario. En fin, estas y otras cosas más interesantes
llevaron al grupo a moverse fuera de las amables sillas
del grupo de estudio y lejos de los sandwichitos de
miga al alcance de la mano, para pasar a discutir la
complejidad en un nuevo lugar, un nuevo entorno abierto
al público, complejo y por qué no complicado.
Así nacen las Tertulias
de la Complejidad.
- Estos encuentros no serían posibles sin el
invalorable aporte de Sebastián Lorenzo
y María Sol Tischik, en todo lo que
hace a la organización y gestión de las
Tertulias. |